En el año 1890 la filoxera devasta todos los viñedos de El Vallès. Sin embargo, en ese momento la comarca ya se había convertido en la gran fábrica textil de Barcelona. La cultura catalana vivía el auge de la Renaixença y el Modernismo y personajes ilustres de aquella época mantenían relación con El Vallès Occidental. En los años 30 todavía había pueblos como Ullastrell que vivían básicamente de la agricultura, pero a partir de los años 50, con la llegada de oleadas migratorias que provenían principalmente de la zona sur del Estado español, se generalizó el fenómeno de salida del campo hacia las ciudades, hecho que provocó el gran crecimiento de las principales localidades. A lo largo de los últimos veinte años la comarca se ha caracterizado por el desarrollo de las tecnologías y de las industrias de nuevo orden.